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Autor: Gerardo Blanco
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Adanuriel Rosal por el oro que falta

La mayor promesa de la natación masculina venezolana batallará en 400, 100 y 200 libre en los Juegos Olímpicos de Dakar

Adanuriel Rosal por el oro que falta

La natación es el deporte que más preseas ha obtenido para Venezuela en las tres ediciones de los Juegos Olímpicos de la Juventud, con un trio de plata y otra de bronce, pero la falta el pastel de la cereza del reluciente oro colgado en el pecho, y esa es precisamente la gran meta que se ha propuesto alcanzar Adanuriel Rosal, una de las joyas mejor valoradas de la nueva generación de tritones criollos que competirá en la venidera cita de Dakar 2026.

Esculpido en la inagotable cantera mirandina del colegio Emil Friedman y luego como representante del Centro Ítalo Venezolano, Rosal forma parte de esa categoría de nadadores excepcionales que combina explosividad en las brazadas para cubrir como una flecha las distancias cortas del libre y espalda, y los pulmones siempre repletos de oxígeno que requieren los fondistas en las batallas de los 400 y 800 metros.

Pez en el agua

"Empecé en la natación a los tres años en el Centro Asturiano. Mi mamá llevaba a mi hermano mayor a sus entrenamientos y, como también quería entrar pero no tenía la edad mínima, el profesor Robert me dio la oportunidad. Aprendí rapidísimo y a los pocos días ya nadaba con mucha soltura. A los 4 años me uní formalmente al equipo más pequeño del club. Desde muy niño me apasionaba el agua. Recuerdo que los fines de semana en el apartamento de la playa me lanzaba a la piscina con total naturalidad; aunque a veces tragaba agua, era feliz. Le tengo un gran respeto al agua", rebobina sus inicios en el arte de desplazarse a toda velocidad en las piletas como un delfín.

Con apenas 11 años su nombre comenzó a resonar en la natación, cuando rompió seis récords estatales y uno nacional en la categoría Infantil A, destacando en los 400 metros estilo libre con una marca de 4:39.00, y en los Juegos Escolares de Bucaramanga, Colombia 2024, asistió como abanderado. Se trajo cuatro de oro en 400, 100 y 50 libre, y 50 espalda, además de dos de plata en relevos.

"Todavía estoy en la etapa de afianzar lo que mejor me va. Siento que puedo estar cómodo tanto en pruebas cortas como en las más largas, y sigo buscando el equilibrio", analiza Rosal que intentará superar en Dakar los logros de Cristian Quintero, ganador de plata en 200 y bronce en 400 en Nakín 2014, y de Carlos Claverie, doble plateado en 50 y 200 pecho, y bronce en 100 en el estilo más lento de la natación.

Progresión imparable

Desde entonces su progresión ha ido en permanente ascenso. En 2025 se produjo su consagración como figura emergente en el Campeonato por Categorías al cosechar 7 medallas de oro, 1 de plata y establecer tres récords nacionales juveniles en varias distancias, y confirmó su categoría al obtener las de bronce en 400 libre y la posta 4x200 libre en los recientes Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, desempeño que desembocó en el cupo para Dakar.

"Mi clasificación es un logro totalmente ganada. En los 200 metros libre no solo lidero mi categoría, sino que me posiciono como el número uno absoluto del país. Me corresponde el orgullo de representar a la natación Venezolana en estos Juegos Olímpicos Juveniles", recalca el mirandino que ahora hace vida deportiva en el club Olympians Swimming de Vancouver, Canadá, aunque siempre que lo convocan a defender la selección tricolor acude presto al llamado.

Orgullo patrio

Hace cuatro años comenzó a representar a Venezuela y no oculta su orgullo por ser uno de los 34 atletas que defenderá a nuestro país en los primeros Juegos Olímpicos de cualquier categoría que se realizarán en tierra africana, en la Senegal del gran poeta, filósofo y ensayista de la negritud, Léopold Sédar Senghor, que consiguió la independencia de su patria en 1960 y fue el primer mandatario de esta antigua colonia francesa.

"Competir en unos Juegos Olímpicos Juventud simboliza un gran compromiso conmigo y con mi país. Desde el 2022 y consecutivamente hasta el día de hoy, he tenido el honor de representar a Venezuela en diversas competencias internacionales, entregándolo todo en cada prueba. A lo largo de este camino he sumado múltiples medallas y récords. Siempre es un orgullo inmenso escuchar las notas de nuestro himno nacional en el podio", recalca sobre sus lazos de acero con Venezuela.

Tres desafíos

En Dakar su primer desafío serán los 400 metros el jueves 1 de noviembre a los que llegará como uno de los nadadores de 16 años más rápidos del planeta; al día siguiente verá acción en los 100 libre donde deberá batallar con los potentes velocistas estadounidenses y australianos; y concluirá su actuación el martes 6 en los 200 libre en la que de nuevo le tocará luchar palmo a palmo en cada metro de la pileta.

"Me he preparado con el cuerpo y la mente enfocado en una sola meta: subir a lo más alto. Voy a dejar el alma en cada brazada para dar la mejor versión de mí en el agua. Confío plenamente en el trabajo realizado y, con la bendición de Dios, sé que así será. Y si el resultado no es el esperado, cada segundo me dejará un aprendizaje para seguir construyendo este camino, porque mis sueños son gigantes y apenas están comenzando", apostilló Rosal que apenas da los primeros pasos que lo podrían conducir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Gerardo Blanco / Prensa Mindeporte

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Fuente Oficial

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MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL DEPORTE

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