Cada 12 de febrero Venezuela rinde homenaje a la memoria de Rafael Vidal, el único medallista olímpico de la natación venezolana, en una fecha que fue decretada como el Día Nacional del Nadador.
Esta conmemoración no solo celebra el deporte, sino que también recuerda la pérdida de uno de los más grandes nadadores venezolanos, cuya historia de superación continúa inspirando a nuevas generaciones.
Rafael Vidal hizo historia al ganar la medalla de bronce en los 200 metros estilo mariposa durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, un logro que lo convirtió en una leyenda nacional.
Dolor y justicia
Sin embargo, la conmemoración nació de la mezcla de dolor y aceptación por su partida en el lugar del trágico accidente automovilístico en que Vidal perdió la vida prematuramente el 12 de febrero de 2005.
En ese mismo lugar, un grupo de personas, encabezadas por Liz Martínez, formó una cadena humana para exigir justicia por la muerte del eximio tritón. Y la protesta se convirtió en homenaje, cuando en lugar de caminar optaron por hacer lo que más amaba Vidal: nadar.
Millón de metros
De esta manera, el 12 de febrero de cada año miles de nadadores se sumergen en las piletas de todo el país para recorrer con sus brazadas el Millón de Metros por Rafael Vidal, una iniciativa que transforma el dolor por la terrible pérdida en un homenaje perenne para el más grande nadador en la historia del país.
La primera edición de este evento denominado fue posible gracias al esfuerzo de un grupo de exnadadores, amigos y conocidos del medallista olímpico.
Figuras como María Hung Oleksiuk, Mariana Niño Rivero, Víctor Montero, René Álvarez y Oscar Huen trabajaron arduamente en el montaje, siempre con la previa y respetuosa autorización de su madre, Marina de Vidal, y su hermana, Carolina Vidal.
Decreto oficial
El reconocimiento a la figura de Rafael Vidal y al deporte de la natación se consolidó oficialmente el 21 de abril de 2006, cuando el entonces gobierno del presidente Hugo Chávez, a través del Ministerio de Educación y Deportes, al mando del profesor Aristóbulo Istúriz, decretó el 12 de febrero como Día Nacional del Nadador.
Este logro fue posible gracias al decidido apoyo de personalidades como el fallecido nadador Eliézer Otaiza, padre de uno de los referentes de la natación nacional actual, Jorge Otaiza.
Otaiza padre fue el fundador del Programa de Natación Terapéutica que lleva su nombre, y fue quien vio en esta fecha una forma de conmemorar legado de Vidal y fomentar la práctica de la natación en todo el país.
El Día Nacional del Nadador trasciende una simple fecha en el calendario; es una jornada para reflexionar sobre el legado de un héroe, celebrar el espíritu olímpico y motivar a miles de jóvenes a seguir el ejemplo de Rafael Vidal: soñar en grande, trabajar con disciplina y llevar el nombre de Venezuela a lo más alto.
Felipe Ramírez / Prensa Mindeporte



